México en el Contexto Mundial

En la última década, el mundo ha enfrentado dos crisis económico – financieras que, habiendo tenido su origen en las grandes economías, han impactado negativamente el desarrollo de los países emergentes.

 

Después de un largo período de crecimiento sostenido, la economía de los Estados Unidos inició un proceso de desaceleración, a principios de la década pasada.

Cabe recordar que en ese tiempo, México venía de recuperarse de la crisis de 1994-1995, la cual fue producto de diversos problemas de índole político, que se tradujeron, a lo largo de 1994, en una fuerte pérdida de Reservas Internacionales, lo que desencadenó una importante crisis financiera y propició, al año siguiente, una profunda crisis económica, en la cual el PIB creció al -6.2%.

Por el tipo de crisis que enfrentó el país (político – financiera), la estructura económica del país no se vio afectada. Ello permitió, un año después, la recuperación de la actividad económica a niveles relativamente altos (5.5% en promedio en el periodo 1994 – 2000), a pesar de las crisis que enfrentaron los países del sudeste asiático, Brasil y Rusia, entre otros, en la segunda mitad de la década de los noventa.

Pese a lo anterior, al disminuir la actividad económica estadounidense (el PIB creció 0.75% en 2001) y con ello sus importaciones, dada la alta dependencia que la economía mexicana tiene de la de los EEUU (la relación comercial se orienta en más de un 80% al mercado norteamericano), la actividad económica nacional se vio afectada, cayendo el crecimiento del PIB a -0.3% en 2001.

Como parte de las medidas adoptadas por los EEUU para reactivar su economía, podemos señalar una masiva inyección de liquidez, vía la relajación del crédito y la reducción de las tasas de interés.

En ese contexto, los bancos concedieron créditos inmobiliarios en forma cada vez más numerosa, incluyendo a personas que en otras circunstancias no hubieran podido ser acreditadas, por no reunir los requisitos necesarios como sujetos de crédito, dado su nivel de ingreso.


México – EEUU – Brasil - Rusia Crecimiento del PIB 1994-2001


México – EEUU – Brasil - Rusia Crecimiento del PIB 1994-2001

Adicionalmente los Bancos iniciaron un proceso de venta de hipotecas en el mercado, mediante la emisión de bonos, sustentados en aquellas, con la seguridad que brindaba una alta calificación, emitida por agencias de calificación de riesgos, que medían la solvencia de las emisiones.
El resultado fue la recuperación de la actividad económica: el PIB de EEUU creció a una tasa del 3.64% anual, en 2004, con lo cual impulsó el crecimiento de otras economías y generó a su vez un importante movimiento de capitales para financiar el boom hipotecario recién surgido.[notice class="notice"]Es una práctica generalizada, no por ello correcta, el considerar que la base del IETU, refiere para su determinación exactamente a la realización de las mismas actividades objeto de la LISR. Este puede ser el hilo que inicie el enredo.

Al reactivarse la economía y a fin de evitar el inicio de un proceso inflacionario, las autoridades monetarias de los Estados Unidos iniciaron, en 2004, un proceso gradual de aumento de las tasas de interés, el cual no afectó de inmediato las expectativas, dado que muchas hipotecas se encontraban en periodo de gracia.
Sin embargo, en 2007, la combinación del fin del periodo de gracia y el aumento de las tasas de interés, impactó negativamente a los acreditados de menores ingresos, que no pudieron hacer frente a sus compromisos. El impago de esta "cartera de alto riesgo" o "subprime", desató una crisis de confianza que afectó, directa e indirectamente, la estabilidad financiera mundial, aunque en diferente magnitud.
Los principales problemas generados, pueden englobarse en los siguientes hechos:

1)Generó una crisis en el mercado bancario, por malas inversiones realizadas en el mercado "Subprime";
2)Lehman Brothers, el cuarto Banco de inversión de los Estados Unidos, se declaró en quiebra. Ello sentó las bases para la desaparición de la banca de inversión;
3)Aunque la Reserva Federal de los EEUU y los Bancos Centrales de los principales países europeos inyectaron liquidez al mercado, la desconfianza existente generó una crisis de crédito;
4)El costo de la crisis supera los 700,000 millones de dólares, sólo en los EEUU;
5)Generó pérdida de confianza en autoridades, en el sistema regulatorio y en las calificadoras de cartera;
6)Disminuyó la actividad económica internacional, impactó los tipos de cambio; afectó el precio de las materias primas; y generó pérdida de empleos.

 

 

Situación Actual

El año 2009 fue catastrófico: la actividad económica mundial registró una contracción de -0.6%, lo que se compara desfavorablemente con la expansión observada en los años previos.

Para ese año, los Estados Unidos crecieron a una tasa anualizada del -2.4% (la mayor disminución en más de seis décadas), la Zona Euro de -4.1% y Japón de -5.2%, mientras que las economías emergentes mostraron, en lo general, tasas positivas.

El esfuerzo concertado de políticas macroeconómicas y financieras de varios países, así como la reactivación del comercio mundial, apoyaron la recuperación de la actividad económica a partir de 2010. No obstante, la reanudación del crecimiento tuvo lugar a ritmos diferentes entre regiones y países.
De acuerdo a estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la recuperación se observa en los siguientes términos:

Los Estados Unidos crecieron a una tasa del 2.8% en 2010 y 2011 y se estima un crecimiento del 2.9% en 2012;

La Zona Euro, por su parte, presentó un crecimiento del 1.5% en 2010 y 1.8% en 2011.
Esta tendencia se deriva:

Del impulso de la economía Alemana, que en 2010 creció a una tasa del 3.7% anual, si bien en 2011 muestra cierta tendencia a la desaceleración, al mostrar a un crecimiento del 2.2% en 2011.

Otras economías como la de Portugal creció al -1% en 2011 (y se estima de 0.8% en 2012) y la de Irlanda al 0.2% en 2010, 0.9% en 2011 y se estima 1.9% en 2012.

El gasto público ejercido por varios países de la eurozona, con fines de impulso al crecimiento económico y social, que se reflejaron en déficit fiscales cuantiosos financiados con deuda pública, ha llevado a varios de ellos a presentar situaciones de insolvencia, que amenaza en convertirse en una grave problemática económica doméstica, con repercusiones para la eurozona en su conjunto, que deberá revisar sus políticas de financiamiento del desarrollo económico y social y un mayor equilibrio en Finanzas Públicas.

En las economías emergentes, particularmente las asiáticas, se observa, una más vigorosa expansión:

El PIB de China creció 9% en 2010 y 2011, cifras superiores al 8.4% registrado en 2009, lo que refleja el buen resultado de las medidas de estímulo a la demanda interna implementadas por las autoridades.

En la India, el crecimiento del PIB aunque se desaceleró, continuó expandiéndose a un ritmo significativo (8.2% en 2011 frente al 10.4% de 2010).

En Rusia, el PIB se contrajo 7.9% en 2009, al ser afectada severamente por la recesión global. Esta situación que revirtió por completo a partir de 2010, año en que creció al 3% anual y en 2011 en que creció al 4.2%.


Actividad Económica Mundial: 2005 - 2009 Crecimiento anual (%)

Actividad Económica de México – 2009 Crecimiento trimestral anualizado (%)

México

Derivado del entorno internacional descrito, que ocasionó una fuerte caída de sus exportaciones manufactureras, aunado a una reducción importante en el precio del petróleo de exportación, el nivel de la actividad económica del país, en 2009, descendió en un 6.1% anual.

El proceso inició en el último trimestre de 2008, en que la actividad económica mostró signo negativo de -1.12% a tasa anualizada y continuando con igual signo los cuatro trimestres de 2009, aunque a partir del segundo se observa una lenta, pero sistemática recuperación, lo cual se observa más claramente en los sectores industrial y comercial, que fueron los más duramente castigados por la crisis.
A partir del primer trimestre de 2010, la actividad muestra una tasa de crecimiento sostenido, que llevó a la economía mexicana a un crecimiento del PIB anual de 5.5% anual en 2010 y 4% en 2011, con una expectativa, según el Fondo Monetario Internacional, de 3.5% y 3.6% en 2012 y 2013, cifras que concuerdan con las expectativas señaladas por las autoridades mexicanas en los Principios de Política Económica.

La tendencia decreciente mostrada, sería resultante, en buena medida, de la crisis que afecta particularmente a los países europeos, derivada de los desequilibrios presupuestales evidenciados en años recientes y que han puesto a sus instituciones financieras en graves aprietos.

Sin embargo, dado que la dependencia de la economía europea no es importante, el impacto parecería marginal, en la medida que no impacte a la economía norteamericana y con ello, indirectamente, a la mexicana.



Escrito por Miguel Luis Anaya Mora

 

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