¿Nos Beneficia la Reforma Politica a los Habitantes de la Ciudad de México?

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La reforma que transformó al Distrito Federal en Ciudad de México ya está en vigor, es decir todo lo que referíamos como el asiento de los Poderes de la Unión, ahora debemos entenderlo como la entidad federativa número 32, en fechas, en leyes, en resoluciones, etc.

Cuando escuchamos “reforma política” los ciudadanos observamos cuestiones lejanas, meramente orgánicas, que si ya tendremos injerencia en reformas constitucionales, que ya somos entidad federativa, que ahora somos Ciudad de México, que si los órganos de gobierno han cambiado de nombre y estructura, cuestiones que al parecer no impactarán en la vida cotidiana de los habitantes.

Veamos si los ciudadanos podremos aspirar a que nos beneficie tanto movimiento, gasto y publicidad.

Una de las grandes presunciones de esta reforma, es LA CREACIÓN DE UNA CONSTITUCIÓN para la Ciudad de México. Al respecto he de referir para meros efectos explicativos (no técnicos), que una Constitución está compuesta de una parte orgánica, que alude a la forma en que el Poder Público funcionará; y una parte dogmática que contiene los derechos que el constituyente otorgará o reconocerá a sus ciudadanos. Justo en este último punto es donde podremos encontrar el mayor beneficio directo y nos mantenemos entusiastas, pues esperamos que el constituyente no haga meramente una copia de los Derechos Humanos que la Constitución Federal ya nos reconoce o nos otorga, si no que los mismos sean ampliados y reconocidos nuevos derechos. Por ellos se hace un llamado a la comisión que está trabajando en la propuesta que hará el Jefe de Gobierno al constituyente, para que hagan el trabajo que sellará 100 años del otorgamiento de nuestra Constitución Federal. Y es por eso que los ciudadanos debemos acudir a las urnas el próximo 5 de junio, a elegir a los 60 de 100 representantes que serán nuestra voz. Si no se cristaliza una ampliación de Derechos Humanos, el principal argumento del beneficio de la reforma política caerá por los suelos, pues de nada nos servirá tener un instrumento legal que otorgue los mismos derechos que ya otorga la constitución Federal y aquel mote de decir que queremos dejar de ser ciudadanos de segunda no tendrá ningún sentido.

Hasta antes de la reforma, el Distrito Federal no gozaba de un RÉGIMEN BUROCRÁTICO LABORAL PROPIO, pues se regía por las disposiciones federales por mandato constitucional, esto hacía que el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA) gestionara los juicios contra el Gobierno Federal y del Distrito Federal, generando así una carga excesiva para ese Tribunal, lo que produce retrasos descomunales para la administración de justicia. Con la reforma se espera que los DERECHOS BUROCRÁTICOS LABORALES además de ser ampliados, se disminuirá el trabajo para el TFCA y con ello la sustanciación de los juicios debe ser más expedita, misma cuestión que acontecerá para el nuevo Tribunal que sea creado para este efecto.

Los problemas de pavimentación, limpia, drenaje, agua, entre otros servicios, son una cuestión cotidiana para la ciudadanía y en muchas ocasiones las autoridades en el ánimo de evitar trabajar, eluden competencia y la atribuyen a otros niveles de gobierno e incluso a otra entidad, dejando al ciudadano en completa incertidumbre jurídica, al no tener claridad de que autoridad es la competente. Con la reforma se busca DELINEAR PERFECTAMENTE LAS COMPETENCIAS de las alcaldías, del gobierno central, de la federación y de entidades federativas conurbadas, ello redundará en seguridad jurídica, aunque aclaro, no es panacea jurídica.

Por no ser considerada entidad federativa, el Distrito Federal no podía ACCEDER A RECURSOS FEDERALES PARA MEJORAMIENTOS DE MUNICIPIOS y no obstante que a la actualidad tampoco se cuenta con Municipios, si no con Demarcaciones Territoriales, ya se podrá acceder a esos recursos para el mejoramiento directo de áreas públicas.

Hasta el día de hoy los Delegados son casi señores feudales, dueños de sus demarcaciones, sin que exista contrapeso alguno que evite autoritarismos, con la reforma, SE CREA UN ÓRGANO DE CONSEJEROS a manera de regidores, con la particularidad de que estará compuesto por las diversas expresiones políticas de la Demarcación, lo cual generará un contrapeso al Alcalde y ello puede llegar a beneficiar a la ciudadanía.

En la actualidad los asambleístas y los delgados observan su puesto como una cuestión de paso, pues de alguna manera ya fueron electos y no les importa mucho quedar bien con sus electores, en virtud de que ya obtuvieron el puesto y lo que tienen en la mira es otro puesto, y es en lo que centran sus esfuerzos, en vez de en beneficio de la ciudadanía. Aun que es criticable la cuestión de la REELECCIÓN DE DIPUTADOS Y ALCALDES, es posible que exista un beneficio, al momento en que estos quieran obtener el agrado de sus electores.

Al día de hoy necesitamos las leyes secundarias de la reforma federal, la Constitución de la Ciudad de México y sus leyes secundarias, para poder observar que tanto se amplían o se reducen las expectativas aquí planteadas.