El Impacto de las Redes Sociales en los Procesos Electorales

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Desde la llegada de Internet, los partidos políticos han prestado especial atención a la forma en que podrían beneficiarse por estar presentes en la red. Sin embargo, aunque Internet y las redes sociales facilitan la comunicación entre candidatos y ciudadanos, muchos políticos no utilizan las nuevas tecnologías para establecer una conexión más cercana con el electorado; por el contrario, en muchos casos prefieren continuar con la forma tradicional de hacer campaña: a través del monólogo político que hoy, ya no convence a nadie.

 

Todo candidato en campaña nos dirá que sus propuestas son las de mayor beneficio social y que sus verdaderas intenciones son mejorar la educación, aumentar la seguridad, crear mayores fuentes de trabajo, entre otras propuestas mil veces repetidas. Ese es el monólogo político tradicional, poco persuasivo, nada original y generalmente ignorado, aún cuando en cada proceso electoral, la televisión, el radio, y las calles y avenidas nos ahoguen con este tipo de propaganda. Si a esto sumamos las promesas y expectativas no cumplidas por quienes son electos, tenemos los ingredientes principales del actual desafecto político social.

A pesar de ello, hay muestras de que la política y las campañas electorales, pueden encontrar un aire de renovación en Internet cuando se utilizan para crear una nueva sintonía con los electores, quienes actualmente, en especial los más jóvenes, utilizan los medios digitales para examinar de forma individual y acorde a sus propios intereses, los hechos sociales y políticos de su entorno. Internet y las redes sociales permiten a las personas tener mejor opinión y pueden despertar el interés de participar en alguna causa social, política o electoral.

Y es que con la adopción generalizada de las tecnologías de información, los internautas son quienes deciden qué contenido es importante y digno de su atención. Son los usuarios de Internet quienes eligen lo que es relevante y lo que merece ser gustado, compartido o comentado.

El modelo tradicional de comunicación ha cambiado y los partidos políticos deberán transformarse si quieren que las nuevas generaciones los apoyen con su voto.

Tan solo en México, 63% de los internautas están en edad para votar y de este porcentaje, el 20% son jóvenes con edades entre 18 y 24 años.1 Para llegar a ellos, muchas son las opciones técnicas y aplicaciones disponibles en la red, sin embargo, para obtener real aprovechamiento de la tecnología, los equipos de campaña y sus candidatos deberán empezar por escuchar las conversaciones que los usuarios tienen en las redes. De hacerlo, podrían refinar sus programas de campaña para ajustarlos a las demandas y expectativas del elector moderno, y quien solo va a voltear a verlos, si se abandona la monotonía del discurso y se adopta un lenguaje y actitud más acorde con los tiempos digitales.

Si lo hacen, los candidatos podrán recibir un Like, si lo hacen bien, los usuarios podrían convertirse en participantes activos que comparten y comentan de forma colaborativa y voluntaria, todo contenido a favor de la campaña.

Un claro ejemplo del impacto de las redes en los procesos electorales se vio en la campaña presidencial de Barack Obama en 2008, quien entendió que Internet es un medio para dotar de herramientas sociales a sus seguidores, quienes las utilizaron para afiliar nuevos miembros, obtener financiamiento, organizar eventos, movilizar simpatizantes e informar sobre los logros y avances durante la campaña. La presencia de Obama en redes fue muy superior a su rival John McCain, lo que sin duda le dio mayor visibilidad y lo hizo más preferente para ser votado.

Actualmente en las precampañas norteamericanas para la elección 2016, los dos precandidatos más fuertes que podrían competir en la carrera presidencial, han logrado difundir sus mensajes y fortalecer su imagen gracias al poder de Internet. Mientras Hillary Clinton busca posicionarse en Twitter e Instagram como una mujer real, gráficamente dinámica y lo suficientemente cool, su contrincante republicano, Donald Trump, ha reventado el Internet con su franqueza corrosiva y su bullying digital, oportunidad para buscar pleitos en las redes sociales que le representan publicidad gratis tanto en medios digitales como tradicionales. Twitter le ha dado tanto éxito, que Trump mismo se autodenomina “El Ernest Hemmingway de los 140 caracteres”.

Al final del día, es difícil cuantificar el número de votos que una campaña podría obtener gracias a las redes sociales, sin embargo los beneficios de este medio trascienden lo social, por ejemplo, su fácil acceso y sus costos menores en producción y publicidad, comparados con los medios tradicionales, podrían crear oportunidades para que los partidos políticos pequeños y los candidatos independientes compitan en condiciones de mayor igualdad contra los altos presupuestos que gozan los partidos políticos mayores.

El próximo 5 de junio de 2016 tendremos elecciones en trece entidades del país para ayuntamientos, diputaciones y gobernadores, y no será difícil anticipar que aquellos candidatos que entiendan como combinar los medios tradicionales y los digitales para establecer una conexión más cercana con sus votantes, tendrán mayores ventajas competitivas que aquellos que decidan llevar su campaña...a la antigüita.


Referencias

1 Asociación Méxicana de Internet, AMIPCI (2015). 11o estudio sobre los hábitos de los usuarios de internet en México 2015. México: AMIPCI.